Marketing como estrategia de ciudad:
Caso Medellín, afrontando las dinámicas del mundo globalizante.
Heyver Andrés Suarez Camargo
Arquitecto y Estudiante Esp.
Gestión Inmobiliaria
Universidad Nacional de Colombia
24 de abril de 2013
Medellín
La Medellín del siglo XXI es una urbe en constante
dinamismo, que emerge en el panorama global para ser competitiva y atractiva,
lo que la hace estar evaluándose constantemente y proyectándose a futuro.
Precisamente, para una ciudad como Medellín que deviene de un pasado de
glorioso progreso industrial, al cual llegó ostentar el título de “Medellín,
ciudad industrial de Colombia”, y una
etapa de declive, hace necesaria la búsqueda de modelos a emular para ser esa
ciudad activa y dinámica de su periodo industrial. En ese contexto, Barcelona
es ese modelo de ciudad que representa un cambio de ciudad industrial a
post-industrial, en una transformación urbanística que la ciudad aprovechó en
los juegos olímpicos de 1992, por lo tanto, lo que representa hoy
Barcelona es un modelo de urbanismo contemporáneo, que en última estancia
aspira una ciudad como Medellín, entre su historia gloriosa y trágica, cambiar
incluso a toda costa su pasado e implementando su futuro en el presente.
Muchas ciudades marketing en el mundo, en especial las
emergentes, tienen como característica común su contexto histórico, un fenómeno
de auge y recesión industrial, motivados en primera instancia por la revolución
industrial y modelos como el fordismo, que significaban el progreso y
desarrollo de las naciones y en especial de las ciudades. Dicho de otro modo,
la industrialización significó un modelo de ciudad. Para el año de 1950, en Medellín
adopta un plan piloto que deja por sentada las bases de su planeación, un
modelo de ciudad guiado por los principios del urbanismo moderno, pero que
también daba la orientación para ser un modelo de ciudad industrial, en donde
se estableció sobre las franjas rivereñas la industria que sería el motor del
desarrollo de la ciudad, era para entonces un símbolo de ciudad, caso Edificio
Coltejer. Pero a finales de los 80 el declive de la industria, el proceso de
globalización, y el modelo de trabajo y producción, re-significó una nueva
tendencia que modificaba la orientación de la ciudad no solo de Medellín sino
del planeta.
La tendencia globalizante que se difundía a lo largo y
ancho del planeta, marcaba una nueva era de la informática, la tecnológica, la
innovación, etc. Todas variables de un sector económico específico, el
terciario o servicios que significó un nuevo modelo de ciudad e incluso de
escala territorial, ya que las ciudades se internacionalizan y mantienen
agendas de relaciones extranjeras. Un modelo económico, neoliberal, que daba
paso a la apertura económica mundial y al modo de producción, puesto que un
objeto producto podría tener diferentes locaciones de elaboración a nivel
mundial, como ser diseñado en un lugar, producido en otro y distribuido en otro
lugar. Lo anterior se vio claramente reflejado en el modelo de ciudad, en un
modelo de ciudades especialistas, en el que se desarrollaban en una actividad
que fuese su fuerte.
Esas dinámicas que se desarrollaron a mediados del
siglo XX, no fueron ajenas en Colombia y en específico para Medellín, que
marcada a finales de los 90`s por la ola violenta del narcotráfico, dejaron una
ciudad fallida, que implicó para sus administraciones municipales afrontar su
grave problemática interna y las dinámicas externas que le obligaban a
re-pensar la ciudad. Dicho cambio obedeció al modelo que llevaba la ciudad, de
industrial a post-industrial. Medellín se enfocó a una ciudad de servicios,
orientó su modelo de ordenamiento a potenciar su desarrollo mediante clúster
como montar nuevos equipamientos e infraestructuras para ello, como Plaza Mayor
como centro internacional de convenciones, un lugar escénico para atraer
gremios y mostrar ciudad. No es ajeno que eventos internacionales tengan como
lugar de encuentro a Medellín, y por nombrar un caso la bienal iberoamericana
de arquitectura que entre otras despertó una mirada de un gremio altamente
crítico, como lo es el de los arquitectos
como interventores de ciudad.
El marketing urbano como lo describen Precedo, Orosa
& Míguez (2010): es una disciplina que forjo sus propias herramientas para
catapultar a las ciudades mediante estereotipos que construyen un imaginario de
ciudad. Hoy día estamos digiriendo el concepto de sostenible, algo confuso que
se muestra a través del verde, y parte de allí una tendencia que se vende como edificio
con fachadas verdes, cubiertas verdes, autopistas verdes. Refiriéndome a este
último, Medellín le apuesta a un re-verdecimiento de su entorno, se busca
catapultar como una ciudad amigable con el medio ambiente, toda una estrategia
de atracción a una ciudad que apuesta a mejorar las problemáticas de escala
mundial, como el efecto invernadero.
Continuando, en el estudio de Precedo et al. Donde
presentan cuadros de las actuaciones urbanas innovadoras, y valorándolas
porcentualmente, uno podría interpretar para el caso de Medellín que esas acciones estratégicas tuvieron un mayor
enfoque que en otras ciudades, como ejemplo a modo personal las
estratifico de esta manera: 1. Imagen y marca; 2. Arquitectura de Marketing; 3.
Atractivo empresarial; 4. Infraestructuras; y 5. Turismo y Ocio.
El marketing urbano en Medellín, tuvo ese orden por
razones que se necesitaban para dar ese cambio de modelo, para iniciar y como
anteriormente se mencionó la ciudad fallida requería de un marketing de imagen
y marca, a toca costa era necesario cambiar la imagen de “la ciudad más violenta
del mundo” y esa fue y aun es una estrategia prioritaria. Ese cambio requería
de elementos simbólicos y allí el papel relevante de la Arquitectura de
Marketing en donde la vemos expuestas en estos barrios informales donde
brotaban cúmulos de violencia, se le aposto a infraestructuras icónicas, de
alto valor estético para detonar potencialidades en territorios hostiles. Estos
cambios de urbanismo físicos, acompañados de programas sociales, culturales y
educativos son parte de una estrategia de reconciliación social, y de un cambio
cultural, que permita a las futuras generaciones cambiar el estereotipo de
ciudad que se tiene en el momento, luego se necesitaba catapultar internacionalmente
a Medellín con una estrategia Empresarial mediante un marketing de atractivo
empresarial y como se mencionó párrafos anteriores los clúster son precisamente
la estrategia que adoptó la ciudad y que en su ordenamiento territorial le
apostaron a planes parciales como el plan parcial Sevilla que tiene un enfoque
tecnológico. Como toda ciudad globalizada, debe gozar de movilidad moderna e
innovadora para ser competitiva, se emulando
proyectos urbanísticos como Madrid Río, que es un magnifico referente a mi
juicio, para el proyecto de parque metropolitano del río. Y todas estas
intervenciones para impulsar el turismo y ocio en la ciudad.
Finalmente, el marketing urbano como herramienta
metodológica para lograr impulsar una ciudad tiene ventajas efectivas que han
significado cambios visibles y loables, pero también es una manera de actuar
por variables incluso poco integrales para abordar la ciudad, es necesario
mantener la estrategia vigente y apostar a planes integrales que logren ser
detonantes de cambios sociales, que aún sigue siendo la variable más critica a
resolver en nuestra sociedad actual.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Precedo, A., Orosa, J.J., & Míguez, A. (2010) De la planificación estratégica al marketing
urbano: hacia la ciudad inmaterial. Revista Eure, vol. 36 (108), 05-27.
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