PATRIMONIO SOCIEDAD Y CIUDAD
Arq. Andres Suarez
Definir
patrimonio implica iniciar en principio una búsqueda superficial para entender
el concepto desde la etimología, la política y lo que significa para la
sociedad un término a veces tan recurrente, tan usado y poco comprendido en el
común, para después continuar un análisis en si del patrimonio y lo patrimonial
que implica reconocer aspectos históricos, arquitectónicos y políticos de
elementos tanto materiales como inmateriales presentes en un territorio y una
sociedad.
Para
iniciar desde una simple pregunta como: ¿Qué
es Patrimonio? Y mediante una consulta rápida y espontánea a personas del
común, para indagar éste concepto desde el conocimiento popular, hay un
resultado común en los encuestados que permite generalizar y proyectar un
significado de patrimonio desde el punto de vista de la gente y lo definen
desde dos ámbitos y escalas. Estos ámbitos son lo privado y lo público, siendo lo privado elementos
materiales propios (propiedad) y
destacando la vivienda como patrimonio de un común y allí vemos como algo de un
singular pasa a términos más colectivos, y desde el ámbito de lo público pasa
de la escala familiar a escala de ciudad (sociedad) a elementos
propios de todos que es perteneciente a este conjunto de personas (familia –
sociedad).
En
segunda estancia, la etimología de este concepto requiere de una búsqueda
necesaria en el Diccionario de la RAE (Real Academia Española) y en sus
múltiples significaciones nos interesa conocer la raíz etimológica del
concepto, que es del latín Patrionium
y remonta al derecho romano en la republica de roma y cuyo significado es “Recibido
de Padre”, de algo que se hereda y ese término de “heredar” nos da pistas para ir configurando un significado del
Patrimonio y lo Patrimonial.
Desde
la política la necesidad de configurar leyes que regulen elementos que son
considerados patrimonio, se requiere plasmar una definición genérica y tipológica
que permitan clasificar elementos que identifican a la sociedad. En Colombia la
Ley 397 de 1997- Ley General de Cultura, es la que rige y orienta en los
aspectos de la cultura nacional y lo patrimonial, por ello en su contenido está
implícito la definición de patrimonio en el Titulo II Patrimonio cultural de la
Nación artículo 4° en donde textualmente define
como “… todos los bienes y valores culturales que son la expresión de la nacionalidad colombiana,
tales como la tradición, las costumbres, y los hábitos, así como el conjunto de
bienes materiales e inmateriales, muebles e inmuebles…” y continua su
descripción cuantitativa, en una enumeración de aspectos que van desde lo histórico, artístico, arquitectónico, científico, antropológico, entro otros,
que no es necesario describir literalmente el artículo en este texto puesto que
no se pretende tratar la ley en todo su contenido, pero que si es importante
resaltar la clasificación tipológica de patrimonio.
Continuando
con la clasificación tipológica, el patrimonio se divide en material e
inmaterial, siendo el primero clasificado en dos aspectos muebles e inmuebles.
Los muebles son todos aquellos elementos
materiales objetos, mobiliario, pintura, escultura, entre otros y los
inmuebles son las edificaciones, monumentos. El patrimonio inmaterial son
aquellos elementos de valor documental, testimonial, audiovisual entre otros.
Hasta
el momento hemos recogido aspectos y conceptos que permite ir consolidando el significado
de patrimonio con el fin de tomar partido frente a la discusión sobre cuál es
el patrimonio de la comunidad y que elementos se pueden rastrear en el
territorio y/o sociedad para denominarlos patrimoniales. Inicialmente se
entiende que existe una institucionalidad con facultades para denominar qué es
o qué no es patrimonio, qué si identifica nuestra cultura y qué no la
identifica. En primera estancia está el ministerio de cultura con carácter
nacional y amparado en la Ley General de Cultura – 397 de 1997, cuya
función está en el artículo 5° en que textualmente describe el objetivo de la
política estatal frente a la cultura nacional
y establece como “… objetivos principales la protección, la
conservación, la rehabilitación y divulgación de dicho patrimonio…” igualmente
existe entidades de orden territorial y municipal encargados de apoyar la labor
del ministerio de cultura, siendo los de carácter territorial en el caso
Antioquia el Instituto de Cultura y Patrimonio, Área Metropolitana del Valle de
Aburrá, CORANTIOQUIA, CORNARE, CORPOURABÁ Y CORPOMAGDALENA. Y para el orden
municipal se encuentra los consejos municipales, las casas de la cultura entre
otros.
En
esta segunda parte del texto, se pretende consolidar los significados que han
permitido entender el concepto de patrimonio y del mismo modo dejar una postura
que sea debatible y conlleve a nuevas postulaciones, siendo este tema tan
relevante en el presente de nuestra sociedad, ya que el pasado no puede ser
meramente un asunto del atrás del tiempo sino un problema del presente y es por
ello la relevancia de tener la historia como una herramienta que permita
conducir el momento histórico de la actualidad hacia un futuro sin fecha de
caducidad.
Es
por tal motivo importante retomar el verbo “heredar” del cual con anterioridad se ha resaltado como pista de
orientar una posición frente al concepto de patrimonio. Heredar de los
antepasados costumbres, tradiciones, ciudades y bienes materiales implica un
conjunto de elementos valiosos que reflejan el espíritu de una época del cual
hacía parte una comunidad, una nación o incluso la propia humanidad, por tal
motivo estos elementos son parte del patrimonio que a medida que pasa las
generaciones se va destacando y se convierte en un símbolo distintivo de un
pueblo y es una manera de acercarse al conocimiento de la identidad nacional.
Con
lo anterior, se entiende por patrimonio como un componente de ciudad, el cual
actúa de las dinámicas variantes del presente, es por ello que cuando se
comenta la historia como problema, se entiende por elementos de carácter
históricos que están inmersos de la realidad presente de la urbe y que en
ocasiones pasan a ser anacrónicos para sintonizarse a sucesos propios del
momento actual.
Cabe
resaltar, que la búsqueda amplia del concepto patrimonio puede llevar a
múltiples variables discutibles, pero que en este texto tiene un interés
particular de tratar específicas variables que componen el patrimonio material,
pero sobretodo, dejar un punto de partida para iniciar un proceso de análisis
más detallado especificando una opinión particular del autor. De este modo la
continuidad del texto se desarrollara entendiendo esos bienes materiales que
influyen en la vida de la sociedad, su estado y problemática actual.
Desentender
lo patrimonial en la ciudad implica olvidar, desligar, tabula rasa entre otras
connotaciones que implique la destrucción de la memoria urbana (memoria
colectiva, huellas históricas en la urbe) es por ello la importancia que este
tema ha tomado en Colombia, como modo de salvaguardar una identidad que
identifica a una nación tan joven como lo es ésta e igual Medellín en el cual
han dejado pasar momentos claves de su construcción en la historia e incluso
olvidando sus inicios hasta consolidarse hoy una metrópoli en construcción.
Todos
aquellos inmuebles que reflejaron en la historia de la ciudad, pero sobretodo
en el imaginario de una época social y que hoy día frente a cambios
globalizantes han conllevado a que elementos que identifican la cultura de una
sociedad se vea en peligro, de allí nace esa preocupación por conservar e
incluso a un acontecimiento aún más dañino para estos elementos y es el intento
de momificación, de símbolos eternos y que pasan inadvertidos para una ciudad
en un auge voraz de crecimiento y que queda como un museo y del desgaste del
tiempo.
Por
lo anterior, hace importante abrir el debate hacia donde orientar lo
patrimonial y que puede significar estos elementos en el diarios acontecer de la
ciudad, y que se puede partir desde un punto esencial consolidando lo
patrimonial como ejes integradores activos de la urbe, detonante de actividad y
que puede conducir a generar su propia subsistencia.
Se
debe orientar la sociedad del hoy a revalorar (volver a valorar) el patrimonio
como un derecho social, del cual debe ser un respeto a las multivariadas
manifestaciones de la cultura social, rescatando el patrimonio arquitectónico
como eje fundamental para edificar la identidad y fortalecer la memoria urbana.
Para
finalizar, cada esfuerzo que se haga por rememorar significados de nuestros
antepasados, será un gran hecho para fortalecer la cultura y el conocimiento
colectivo por lo propio, por dignificar nuestras cualidades de individuos que
constituya en herramientas para ir conformando la memoria del colectivo e ir
construyendo el patrimonio del hoy para las generaciones futuras.
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